Un
disco este que no debería haberse publicado. Esa es la
conclusión a la que se llega cuando uno ha tenido la
paciencia de escuchar uno de los peores trabajos de Rock (no
sabe uno muy bien cómo llamar a esto) en lo que llevamos
de siglo, oigan. Estos chavales, que no tendrán más
de veinte años ninguno, hacen una especie de rollo de
este de pelo largo e ideas cortas, un Rock de saldo en plan
reivindicativo. Si se dedicaran durante los próximos
veinte años a ensayar y tocar duro, es posible que sacaran
un disco que pudiera calificarse de “sólo mediocre”.
Por ahora, estamos sólo ante un cedé que no vale
ni el plástico que se ha utilizado para su edición,
no hablemos ya del lastimoso gasto de papel que habrán
hecho para imprimir la horrorosa portada y los textos del interior.
Pena de leer esto y mucha más oír el disco. Manténgase
apartados, amigos. 1
Doctor
Badmilk