Sin
duda, dentro del terreno del rock duro (que no metal) estamos
ante uno de los lanzamientos del año, una formación
de hard rock sureño a la que se ha llamado por ahí
los sucesores de The Black Crowes. Pero a mi modo de ver Stonerider
tienen, al menos en el presente, que es lo que importa, mucho
más que ofrecer que la banda, ahora de capa caída,
de los hermanos Robinson. Stonerider han tirado por donde deberían
haberlo hecho los Cuervos Negros, en vez de dedicarse a largas
“jams” instrumentales, Stonerider se lanzan directos
a temas de tres minutos con una enorme influencia del punk rock,
del garaje y del blues rock en su lado más canalla. Guitarras
aceleradas, ritmos a lo bestia, voces cazallosas, en definitiva
todo lo que necesitas para pasar un sábado por la noche
emborrachándote de música, que siempre será
más saludable que hacerlo de cerveza caducada. Ah, atención
a la tremenda versión que se marcan de “Hair of
the dog” de Nazareth: dejan a la de Guns And Roses a la
altura del betún, oigan. 5
Doctor Badmilk